Las maderas finas siempre tienen características inigualables, las cuales pueden usarse en carpintería para hacer muebles e incluso el mango de un cuchillo.

Te compartimos las características de algunas de estas maderas:

Ébano: es la madera con más renombre, debido a su exclusividad y apariencia. Es totalmente negra, aunque puede presentar vetas o zonas de color marrón pálido. La albura es clara y varía del blanco amarillento, gris rosado pálido y marrón pálido. También posee uno de los colores negros más intensos que se conocen y por su alta densidad (no flota en el agua). Además, por su buena textura y su capacidad de pulido muy suave la hacen muy valiosa como madera ornamental.


Cocobolo: es una madera muy bella y de gran calidad. El duramen varía del amarillo al rojo y la albura es blanca, es posiblemente una de las maderas más llamativas y más hermosas del mundo entero por los increíbles colores, tonalidades y figuras que presenta. Es una madera muy densa, encarnada, dura y pesada, lo que la hace ser muy utilizada en carpintería y ebanistería.


Nogal: es una madera de alta gama por su belleza natural. El duramen es marrón grisáceo, la albura varía del gris al marrón claro. Es resistente, compacta, de fibras cortas, elásticas, de gran apretado y fino. Por cocción se obtiene una tonalidad rojiza que además aviva el veteado. Es una madera medianamente densa y semidura, es difícil de aserrar por los nudos y defectos que suele presentar.

Roble: la madera de roble es de color pardo-leonardo, muy dura, de grano fino, con unos anillos de crecimiento bien marcados. Es bastante pesada y muy resistente a la putrefacción aun dentro del agua. La madera de roble tiene una densidad de 0,75 g/cm3. Presenta marcas de grano muy atractivo, sobre todo cuando es aserrado.

Artículo creado con información de cuchillosnavajas.com.